viernes, 11 de marzo de 2011

En blanco

Pensativa bajó las escaleras, no tenía ganas de saludar ni hablar con nadie. Era uno de esos momentos que le gustaba ser herméticamente ermitaña.
Por su mente muchos pensamientos a los que le puso pausa.
Caminando con lentitud hasta el coche que la llevaría de retorno a casa un viernes por la tarde.
Era un de esos momentos que parecía no sentir nada ni darse el permiso para hacerlo.
Llegó a su casa, cerró la puerta, colgó las llaves,  dejó su portátil en el sillón, sacándose su ropa camino al cuarto de baño.
Pensó en poner alguna música mientras  miraba como se llenaba la bañera , pero también sabía que el silencio sería lo apropiado para escuchar .
Se sumergió entre espumas, lentamente cada pequeña burbuja fue rozando su piel, hasta llegar a contactar con el agua en su justa temperatura para recibirla.
Y allí cerró sus ojos, no pensando nada, no sintiendo nada.
Al principio costó pero a medida que transcurría el tiempo marcado por una gota que caía sobre el ácumulo de agua...

Empezó a  relajar su mente  y su corazón

Y logró ponerlos en blanco a los dos.




&

3 comentarios:

  1. me encanto! muy lindo Mia! :) besos bella!

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  2. "Empezó a relajar su mente y su corazón

    Y logró ponerlos en blanco a los dos."

    Definitivamente esas dos líneas es lo más erótico que he leído. Me gustó demasiado esa delgada línea entre lo emocional y lo intelectual. Qué maravilla...

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