sábado, 11 de diciembre de 2010

Lujuria en la ducha

Estoy despierta, en la cama, haciendo un poco de fiaca de sábado,  el sonido de la ducha como música.

El saberte desnudo en ese recinto enciende mi lujuria, y me mojo prácticamente de pensarlo.

Me quedo imaginando tu cuerpo desnudo, enjabonando tus partes, aromatizando tu piel con la espuma.

Ya no soporto la  imagen, me saco el pequeño camisón, y me desnudo completamente buscando la puerta del baño con desesperación.

Ver tu imagen a través de la mampara me mata de deseo, te espío, puedo saberte excitado con tu pene más duro que las mismas paredes.

Te sorprendo enjabonado, con tu pija al palo, y me miras y sabes, sabes que estoy caliente .

-shhh…..dejame bañarte, es lo único que te digo

Y allí  empiezo a acariciarte con mis manos, enjabonándote, pero el jabón termina en el piso de la ducha, ya no es importante.

Besos mojados y calientes, me arrodillo en esa ducha y te saboreo con pasión.

Y vos que no aguantas, me haces inclinar contra las canillas, y  me penetras buscando satisfacer tus instintos más profundos.

Querés sentirme, yo quiero sentirte,

Queremos sentirnos bajo el agua, es rápido, es fugaz, es incontrolado ,

Envueltos en el agua y la calentura y agotando todos los significados de la palabra gozar.

La ducha se vuelve prisionera de la lujuria una mañana de sábado.







&

2 comentarios:

  1. Y en cambio la lujuria se siente tan libre y afortunada, vamos, como pez en el agua... O mejor dicho como anfibio. porque la tarde de ese sábado promete...
    y la lujuria sabe manejarse en cualquier terreno... ;)

    ResponderEliminar