miércoles, 9 de febrero de 2011

Sin una palabra

Apurada, salgo de la oficina, mucho tráfico, intento no desesperarme pero todo parece complicarse esta tarde.
Estaciono el auto en una cochera, sigo a pie que parece ser más rápido.
Hace tanto que no caminaba esas calles, y la prisa se empieza a diluir y mi caminar comienza a hacerse más pausado.
Entre el bullicio, sobresale el sonido de  mis tacos. Una brisa traviesa me levanta levemente la minifalda, y sigo aunque las miradas me terminan de desnudar frente al  acontecimiento.
Mi cabello me cubre la cara por momentos, y la giro para despejarla, el  vaivén de mis caderas se confunde entre el aroma de las flores, del café de los bares que están  en las veredas.
Es una tarde de  verano sureño con toques otoñales.
Empiezo a disfrutar de esa caminata, en donde el tiempo parece detenerse, me desplazo casi flotando entre la multitud.
Con la mirada en todo, con la mirada en la nada…tan solo olvidando que yo tenía prisa.
Escuchando los violines de unos músicos callejeros, y las voces de vendedores ambulantes.
Me paro frente a algunas librerías, entro en otras, y me llevo algunos libros interesantes.
Sigo aunque  parece que estuviera bailando más que caminando.
Y ya acoplada a  sentir el mundo, al levantar mis ojos me encuentro con otros que me miran
¿Cuánto nos separa 30metros?  Tal vez 20, soy tan mala para calcular distancias, lo que sí sé es que tu mirada logra intimidarme, ya que no la sacas ni un instante de mí.
Pero en lugar de bajar mi mirada, te hago frente y te desafío
Ya estamos a menos de 5 metros, y avanzamos mirándonos
Te detienes,  compras algo, no logro ver el hombre está de espaladas hacia mí.
Mientras yo sigo avanzando, pero ahora en forma mucho más lenta, como esperándote
Más cerca,  Mas detalles para ver, a mi me empieza a latir fuerte el corazón, comienzo a sonrojarme, pero no te bajo la vista ni tú a mí.
Escasos pasos, que siguen una línea exacta entre nuestros cuerpos,
 ya…no aguanto más, me tiemblan las manos, las piernas, todo mi cuerpo
un paso…
Miro al piso, calculando los centímetros para esquivarte
Te parás …justo en frente de mí
Y se me paraliza el corazón…
Me obligás a detenerme
Segundos que parecen horas
Levanto levemente mi rostro, asustada…
Y mis ojos se hacen a los tuyos….
Y cuando quiero decir algo, callás mis labios con una flor.
Y me derrito en ese acto, lograste seducirme sin decime ni una palabra.



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1 comentario:

  1. Tu relato atrapa.
    Tanto, que tengo la sospecha de haber estado allí observando tu andar.
    (Thelonious)

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